La oportunidad de poder incrustar en el mismo ojo, una pequeña pantalla de ordenador, está a un paso de hacerse realidad, gracias a la labor que sigue en curso con las lentes de contacto optoelectrónicos que tienen lugar en la Universidad de Washington en Seattle. El laboratorio ha mostrando su último prototipo, obra del Dr. Babak Parviz: una matriz semi-transparente, que se incluye en un LED y que es incrustado en una lente de contacto que recibe 330 microvatios de poder de forma inalámbrica, desde un transmisor RF cercano. Parviz ha estado utilizando los prototipos de biosensores para mostrar información acerca de los signos vitales del portador, pero finalmente van a servir como un heads-up display para mostrar los datos de otros.
La energía inalámbrica es captada por una antena de circuito integrado en la lente, y las futuras versiones del hardware se espera que integren el transmisor de en un teléfono celular.
VIA: slashgear
