Los vehículos eléctricos e híbridos de hoy necesitan paquetes de batería pesada para generar energía para sus motores, con ello se degrada la eficiencia del vehículo. Los investigadores en Imperial College de Londres son los desarrolladores de un materiales que puede almacenar y descarga la corriente eléctrica como una batería convencional, pero también sirven como carrocería del coche.
Los investigadores están trabajando en la idea con una parte de la Unión Europea, el proyecto es financiado por el fabricante de automóviles Volvo. El prototipo es un material compuesto de fibras de carbono y resina de polímero, es fuerte y puede descargar grandes cantidades de energía mucho más rápido que las baterías convencionales.
Los investigadores están trabajando para desarrollar el compuesto con el fin de almacenar más energía, que puede ser activado por crecimiento de los nanotubos de carbono en la superficie de las fibras de carbono, lo que incrementará la superficie para el almacenamiento. Además de los automóviles, la tecnología ofrece nuevas esperanzas para los teléfonos móviles y portátiles, podrian ser impulsadas por sus propias carcasa.
Vía: gizmag