Nueva tecnología va a permitir recargar las baterías mediante el calor humano

Publicado por on sep 28th, 2009 y archivada en General. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través de la RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback a esta entrada

En cuántas ocasiones no habremos maldecido nuestra mala racha cuando a mitad de una llamada importante y en media calle, el celular se queda descargado. Pues esta enojosa circunstancia puede pasar en breve al anecdotario popular por medio del ingenio del científico Wulf Glatz, que desarrolló con exitosamente un generador termoeléctrico de última generación que tiene la capacidad de convertir el calor en corriente eléctrica.

Calor humano

Extraordinario pero cierto. Esta nueva creación, recompensado con el premio Swisselectric Research Award 2009, usa la divergencia de temperatura entre la fuente de calor y la del medio ambiente para la producción de la energía suficiente para la carga de un teléfono móvil o brindar electricidad a una casa. Un hecho es que podría retrasar entre 5 y 10 años la incorporación de estos generadores al mercado, de acuerdo a lo que señala su creador, puesto que este sistema necesita que la indicada diferencia térmica sea de unos 30 grados. Algo imposible en países de clima caluroso.

Pese a ello, este sistema incorpora ventajas en el proceso de fabricación que ayudarán a disminuir los costos de producción de generadores, dado que el material termoeléctrico se monta de forma directa en una hoja de plástico, un proceso que es 30 veces más barato que el convencional, que permite aparte conceder al dispositivo una apariencia mucho más fina y ligera, y adaptabilidad a las superficies curvas.

De esta manera, se abre un abanico grande de posibilidades en el segmento de baterías de móviles, que viene a ser uno de los elementos más contaminantes del negocio de la telefonía. Sin embargo, al mismo tiempo, viabilizará una alternativa más que eficaz en el campo de las energías renovables, ya que dicho dispositivo podría instalarse próximo a los sistemas de calefacción de los edificios para proveer electricidad a las viviendas, o cerca a los motores de autos, que podrían ahorrar un diez por ciento en el consumo de combustible gracias al calor que se genera en la combustión.

Fuente: Momento 24

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