Una revolución en la granja. Y es que no por ser un granjero tienes que llegar a ser un paleto. Es casi lo mismo que decir que un ingeniero tiene que ser un geek y eso está apartando de la realidad, dado que conozco a unos cuantos que dan dicho perfil. Pero a lo que nos vamos, los granjeros.
Un hombre de nacionalidad australiana con algunas gallinas, tenía un “dolor de cabeza”. Y es que las gallinas son muy madrugadoras y el chico tenía que abrirles la puerta a intempestivas horas. Y por supuesto, hay cosas que uno no puede permitirse, de manera que no se lo pensó dos veces y ha construido una puerta automática para las gallinas. Con una batería, reloj y conocimientos básicos de electricidad, unos cables y esas cosas, tuvo el trabajo culminado. Así, llegada la hora, la puerta se abriría sola y sus gallinas podrían estirar las patas reposadamente.
De forma, a las tantas de la mañana, cuando fuera hora de salir para las gallinas, la puerta se abrirá sola y él continuaría durmiendo tranquilamente.
Vía: No puedo creer

