Más de 1,600 km/h es la velocidad que podrá llegar el Bloodhound, un vehículo del mañana en el que están empeñándose ingenieros de Gran Bretaña. Los preparativos para el montaje máquina ya empezaron, y las piezas comenzarán a unirse dentro de poco en un almacén localizado en Bristol. Si todo sale perfecto, los ingleses van a tener en sus manos el que podría resultar el vehículo más veloz del futuro.
De nombre Bloodhound SuperSonic Car (o SCC), el auto es el último proyecto desarrollado por la leyenda de la velocidad Richard Noble, el que aspira a que con dicha obra inspirará a una generación nueva de ingenieros ingleses.

Una vez que el auto se termine, el comandante Andy Green, piloto de RAF que rompió el récord con el Thrust SCC en 1997, será el que lo probará. Por hoy se está entrenando para aguantar los 1,600 kilómetros por hora a los que debería recorrer el Bloodhound si sale bien.
En cuanto a este proyecto, Noble ha comentado: “El objetivo principal del proyecto es inspirar a una generación nueva para que se adentre en la carrera de la ciencia, motores, tecnología y matemáticas, demostrando cómo se es posible superar lo imposible con el récord de 1,600 km por hora de el Bloodhound”.
Por lo visto, no se está conservando el secretismo con el proyecto ya que las reglas para participar en la superación del récord de velocidad vienen a ser mínimas. Noble y sus colegas quieren ir generando expectación para que los fanáticos de esta clase de vehículos continúen sus progresos.
Vía: Bloodhound