Nymph, el avión submarino de Virgin

Publicado por on feb 3rd, 2010 y archivada en tendencias. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través de la RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback a esta entrada

Una de las cosas más curiosas que uno puede hacer si cuenta con dinero suficiente, es lograr trabajar en algo que le guste. Richard Branson al parecer lo consiguió: desde años atrás vive con la adrenalina al tope en tanto desarrolla los vehículos más sorprendentes. No hace mucho ha presentado el SpaceShipTwo, aparte conocido como SS2, que desde el año siguiente -pago previo de un boleto de 200 mil dólares- va a llevar al espacio a cualquiera que lo quiera. La lista de espera para dichos vuelos de 2 horas y media, que solamente pasarán unos minutos en el espacio exterior, es tremenda. Luego de haber conquistado el espacio y lejos de dormirse en sus laureles, Branson se ha propuesto esta vez a ser el primero en comercializar viajes bajo el agua. El secreto para que lo logre es el Necker Nymph, un tipo de avión que puede deslizarse acuáticamente como si fuera un pez.

El vehículo, según se puede leer en el sitio de Virgin, ya se encuentra a disposición de los interesados. Branson no pone la nave a la venta, sino que la alquila a los que quieran experimentar la emoción de un viaje submarino totalmente distinto. El  Necker Nymph se puede sumergir hasta cuarenta metros de profundidad, y se desliza con suavidad por el agua. Su principio de funcionamiento es distinto al de los robustos y grises submarinos que estamos habituados a ver, y usa alas para que se mueva. Branson afirma que el vuelo a bordo del Necker Nymph llevará la exploración submarina a otro nivel. Para que se compruebe solamente hace falta desembolsar más o menos 20,000 euros, suma que va a permitirte utilizar la nave durante siete días. El aparato tiene capacidad para un par de pasajeros y un piloto, y el viaje empieza con el Nymph deslizándose sobre las aguas como si fuera un avión que recorre una pista al despegar. Cuando eleva la velocidad adecuada, en vez de despegar se sumerge gradualmente para dar inicio a la aventura.

El piloto maneja la nave a través una especie de joystick, con el que es capaz de hacer giros de 360 grados, sumergirse o regresar a la superficie. La autonomía del aparato es de unas dos horas, y Virgin te garantiza que la visibilidad que permite la cabina de plexiglás es excelente. Si durante este verano estás aburrido y te sobran unos 20,000 euros, ya sabes en qué gastarlos.

Vía: Virgin

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