La bella bicicleta que ven en la imagen no es por el momento más que un concepto, sin embargo ¿por qué no soñar que algún día se pueda convertir en un producto real?
Si lo fuera, la bicicleta eléctrica tendría el nombre de HMK 561 y su creador, el creativo diseñador Ralf Kittmann, podría estar muy orgulloso. Su punto fuerte, aparte del diseño (la comodidad no se ve su mejor baza), es el material del que se fabricaría: fibra de carbono.
Haciendo uso de su excelente conductividad eléctrica, la energía se iría a transmitir por el propio cuadro de la bici, sin cables de por medio. Así llegaría a los respectivos motores colocados en las ruedas.
Para que el concepto consiguiera aún más enfoque verde, el sistema de frenado sería regenerativo y así se encargaría de recuperar parte de la energía en el proceso.
Lástima que por el momento no sea más que un prototipo, si bien se debe tener esperanzas ya que el diseñador no se ha quedado de brazos cruzados y luego deplantear su creación, construyó un prototipo que ya está probando.
Vía: Xataka
